Estudiar y jugar videojuegos, ¡Sí es posible!
Hay muchos padres que evitan que sus hijos se acerquen a los videojuegos para que no les “inculquen influencias equivocadas, los distraigan o les creen hábito por los dispositivos”. Pero muchos padres motivan su uso como entretenimiento (con horarios), recompensa, drenar stress y estimular su imaginación, reflejos y comprensión de la tecnología sin que existan barreras auto creadas entre estudiar y jugar videojuegos.
De por sí, ya hay millones de padres que coordinan la compra y/o Recarga de Videojuegos en Venezuela, España, Portugal, Japón, Francia, USA, México, Argentina, Egipto y, en fin, todo el orbe, para saber qué material del mismo consumen sus hijos, estableciendo horarios para la relajación que les hagan enfocarse más en los estudios o actividades propias de sus edades.
¿Los resultados al estudiar y jugar videojuegos?, niños y adolescentes más proactivos, que saben que deben cumplir sus deberes para obtener los derechos y las cosas que les gustan luego de colocar el mayor y mejor de sus esfuerzos.
Estudiar y jugar videojuegos
Con buenas temáticas y equilibrio, ambos se complementan como herramientas valiosas para el aprendizaje integral, la creatividad y las relaciones de niños y adolescentes, por ello, debemos procurar el no tratar de eliminar al hobby, sino de entenderlo, gestionarlo con criterio y convertirlo en una experiencia positiva para toda la familia.
Para abordar esta relación de compensación y entretenimiento alternativo entre tus hijos la mejor de las estrategias útiles es jugar junto a ellos. Sentarse, dejar que te enseñen y convertirlos en los “expertos” de su propio mundo, siempre colocando la debida atención para así facilitar un diálogo más abierto y evitar confrontaciones.
Cuando los padres muestran interés y comprensión, los hijos -de cualquier edad- perciben que su afición es válida y que se puede hablar de ella sin juicios. Si ya hay un pacto de que ciertos minutos al día se dedican a la pantalla, las conversaciones suelen ser más constructivas: en lugar de la ya inservible frase “esto es una pérdida de tiempo”, se comenta: “hoy ya llevas un rato, ¿qué te parece descansar y volver luego?”.
Un entendimiento mutuo facilita decidir qué juegos son apropiados, cuándo es adecuado jugar y con quién, siempre y cuando se hayan cumplido -y entendido- los deberes, ya que el jugar es un derecho para los niños, pero cuando se utilizan aparatos especiales, este derecho se gana ya que son necesidades impuestas.

Beneficios principales de estudiar y jugar videojuegos para niños, niñas y adolescentes
Aprendizaje y creatividad: los videojuegos pueden fortalecer habilidades cognitivas y ofrecer oportunidades para resolver problemas, diseñar y crear, lo que pueden asociar a las clases que derivan del pensamiento lógico – matemático. Muchos juegos implican planificar, adaptarse a retos y pensar de forma innovadora.
Implicación y resiliencia: Enfrentarse a desafíos dentro del juego favorece la persistencia, tolerancia a la frustración y la capacidad de volver a intentarlo tras un fallo. Aquí hay un vínculo que entrelaza al estudiar y jugar videojuegos: El estado psico anímico de niños y adolescentes. A como resuelvan o a lo que hagan con los personajes, develará qué le molesta, preocupa o qué desea saber y no sabe cómo exteriorizarlo y amerita u aliciente.
Estudiar y jugar videojuegos son parte de los vínculos sociales: Jugar en equipo, ya sea en modo local o en línea, ayuda a construir amistades, ampliar redes y a vivir experiencias compartidas que fortalecen las relaciones. Además, el material de mercadeo, torneos, concursos y demás eventos, les invitan a salir del hogar, estar en comunidad y les alientan a las artes y tecnología (ejemplo, cosplay teatral o desarrollo de videojuegos, ambas carreras lucrativas).
Agilidad mental y coordinación: Los juegos pueden mejorar la memoria operativa, la atención y coordinación visomotora, útiles para aprender en distintos contextos y que se asocian a las ciencias y los deportes.
Gestión emocional y toma de decisiones: Al decidir estrategias y afrontar resultados, los niños practican regulación emocional y toma de decisiones rápidas y razonadas, lo que tiempla el carácter ante los problemas, sin que con ello pierdan sensibilidad.
Estudiar y jugar videojuegos: Riesgos y cómo mitigarlos
Es razonable considerar ciertos riesgos al tratar de equilibrar el estudiar y jugar videojuegos, pero la clave está en la moderación, supervisión y una buena comunicación, conociendo qué, con qué y con quiénes juegan y en qué plataformas, y enseñarles a reconocer entre la realidad y la ficción y que esta es una inversión alterna que amerita de trabajo para conseguirlo y la mejor manera de tener un empleo para costearlo, comienza estudiando y labrarse un camino seguro.
También es importante conversar sobre contenidos, especialmente en temas de violencia, estereotipos y conductas de riesgo, para decidir juntos qué juegos son adecuados para su edad y momento de desarrollo. Si aparecen señales de desequilibrio (uso excesivo, aislamiento social, cambios en la escuela o en el ánimo), conviene ajustar hábitos tanto para el estudiar y jugar videojuegos y buscar apoyo profesional si es necesario, porque la idea central es que el uso de videojuegos sea una parte equilibrada de la vida, complementándose con juego al aire libre, lectura, deporte y tiempo en familia.


